La titular de la Secretaría del Bienestar, Ariadna Montiel, será la nueva dirigente nacional de Morena, en sustitución de Luisa María Alcalde, confirmó el director editorial de El Heraldo de México, Alfredo González, a través de fuentes internas del partido guinda.
Según las versiones que circulan entre senadores morenistas, Luisa María Alcalde ya se despidió de su equipo de trabajo en la dirigencia nacional del partido, lo que confirmaría su inminente salida del cargo que ha ocupado desde 2024. La información comenzó a difundirse el martes 21 de abril, cuando la periodista Leti Robles de la Rosa adelantó que era "cuestión de horas" para que se oficializara el cambio.
La llegada de Ariadna Montiel no será inmediata, ya que Carolina Rangel tomará las riendas del partido de manera provisional mientras se convoca al Congreso Nacional de Morena para elegir formalmente a la nueva presidenta. Este proceso permitirá mantener la continuidad en las operaciones del partido durante la transición.
Además del cambio en la dirigencia principal, se prevé una reestructuración más amplia en la cúpula morenista. Esthela Damián, actual consejera jurídica de la Presidencia, ocuparía la Secretaría de Organización de Morena, relevando en este cargo a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador.
La supuesta salida de Luisa Alcalde ha generado sorpresa en círculos políticos, considerando que hace apenas una semana había declarado públicamente que no dejaría el partido "salvo que fuera solicitada por la presidenta Claudia Sheinbaum". En esa ocasión, Alcalde había enfatizado que "en Morena tenemos un movimiento fuerte y unido" y que la única razón para abandonar su responsabilidad sería "un llamado de la presidenta".
Este movimiento en la dirigencia de Morena se produce de cara a las elecciones 2027 y en medio de rumores sobre supuestas irregularidades durante la gestión de Alcalde. El perfil de Ariadna Montiel se ha consolidado como una figura clave al interior del partido, contando aparentemente con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que facilitaría su transición al cargo de mayor responsabilidad en la estructura partidista.








