Autoridades policiales descubrieron cuatro cadáveres decapitados al interior de un automóvil abandonado en las inmediaciones del Congreso de Guerrero, en la capital Chilpancingo, informaron fuentes oficiales este jueves.
De acuerdo con reportes de la fiscalía, los cuerpos estaban cubiertos con bolsas de plástico negras y el vehículo fue localizado en uno de los accesos traseros del edificio legislativo estatal. El hallazgo se registró en una zona que ha sido epicentro de enfrentamientos entre organizaciones criminales.
La violencia en Guerrero se intensifica debido a los combates entre cárteles que disputan las rutas del tráfico de drogas. Los principales grupos involucrados en esta zona son el Cártel de la Sierra y Los Ardillos, una organización que ha sido señalada por comunidades indígenas como responsable de bombardeos en las montañas del estado.
Según la información disponible, la banda criminal Los Ardillos ha escalado sus métodos de violencia, utilizando incluso bombardeos con drones que han afectado a poblaciones civiles. Esta escalada ha provocado el desplazamiento forzado de comunidades enteras.
Hace apenas dos semanas, una comunidad indígena completa tuvo que evacuar su territorio debido a los disparos y bombardeos atribuidos a Los Ardillos. El desalojo evidencia cómo la violencia del crimen organizado está afectando directamente a las poblaciones más vulnerables del estado.
Guerrero mantiene altos niveles de pobreza y se ha convertido en uno de los estados más violentos del país debido a la disputa territorial entre grupos criminales que buscan controlar las lucrativas rutas de narcotráfico hacia Estados Unidos.












