
El futbol ha evolucionado a lo largo de la historia, desde sus primeros pasos con juegos similares en la China antigua y en las civilizaciones mesoamericanas hasta el multimillonario negocio que hoy significa para el mundo de los grandes capitales.
Esta evolución que va de la mano con la sociedad, nos habla de una íntima relación entre los seres humanos con este popular deporte, y a la cual la política por fortuna o desgracia no ha sido ajena.
“El Futbol y la patria están siempre atados; y con frecuencia los políticos y los dictadores especulan con esos vínculos de identidad”, escribió Eduardo Galeano en su excelente obra de “El Futbol: A Sol y Sombra”, para hablar sobre esto.
Señalando como en los registros de la historia están diversos episodios de héroes que encontraron en el balompié un momento de luz para la humanidad, como el capitán inglés que encaminó y motivo a su regimiento tras soltar un balonazo en pleno campo de guerra, o aquel día que el fuego cesó, y en la tregua combatientes enemigos midieron sus fuerzas al ritmo de los goles.
Así como el famoso equipo ucraniano del Dinamo de Kiev que venció al seleccionado todopoderoso de la Alemania nazi que según Adolfo Hitler reflejaba la superioridad aria y esto pese al amenazante “Si ganan, mueren”, que lanzó el Dictador. El Barcelona y el equipo Euzkadi siendo símbolos de resistencia a la dictadura de Franco en España.
Al igual que la leyenda de aquel portero que se dejó anotar para que el dictador italiano, Benito Mussolini no acabará con la vida de sus compañeros de profesión.
Sin embargo, en contraste a esos episodios de mero humanismo, hoy lo material se ha apoderado del que para muchos es considerado el “deporte más hermoso del mundo”, convirtiéndose en un negocio espectacular que bajo el consumo ha elevado a su materia prima, los futbolistas, como auténticas deidades terrenales dignas de admirar y adorar.
Mientras que a los equipos los ha convertido en auténticas religiones, capaces de generar revoluciones que impongan Presidentes en naciones como en el caso de Silvio Berlusconi con el AC Milán en Italia.
Quizá esto es el motivo por lo que ahora los ex jugadores de este deporte se abren paso en la política alrededor del mundo, siendo uno de los casos más trascendentes el de George Weah, Presidente número 25 de la República de Liberia y el único futbolista africano que ha ganado el Balón de Oro, el máximo galardón que podría recibir de forma individual en su tiempo.
Weah utilizó su trayectoria futbolística y su apoyo humanitario para convertirse en Gobernante de su país de origen, luego de sobreponerse a distintos candados que sus opositores instalaron para prolongar su llegada a la Presidencia.
Otro caso reconocido a nivel mundial es el de Romario, quien actualmente es Senador Federal en Brasil e intentó convertirse en Gobernador del Estado de Río, junto a él otro mundialista brasileño, Bebeto se convirtió en diputado local, escaño que renovó.
Al igual que Brasil, México es un país de amplía tradición futbolística por lo que obviamente no está exento de estos casos donde los ex jugadores han utilizado al deporte como plataforma para incursionar en la política.
Los casos dos casos más exitosos de los que se tienen registro son el de Manuel Negrete, creador del “Mejor Gol de los Mundiales”, con aquella tijera en contra de Bulgaria en el mundial de México 86.
Actualmente es alcalde de Coyoacán en la Ciudad de México, a la cual llegó con la alianza PRD, PAN y Movimiento Ciudadano, sin embargo hoy sus aspiraciones parecen estar del lado de Morena, donde ya rechazó ser candidato a una diputación, por presiones de grupos internos del partido guinda.
Mientras que el segundo es sin duda el más famoso y reconocido en el país, ya que lo que parecía una broma se convirtió en una realidad y los morelenses eligieron como Gobernador a la leyenda del futbol mexicano, Cuauhtémoc Blanco.
El ex futbolista se convirtió en alcalde de Cuernavaca el primero de enero de 2016, luego de triunfar en las elecciones del 2015 con el Partido Socialdemócrata de Morelos, una organización local que lo postulo.
El carisma del “Cuau” es innegable, como su gran trayectoria futbolística que lo convirtió en un ejemplo de admiración para muchos de los infantes de la generación de los noventas y dos mil, los cuales ya era votantes en 2018, año donde se convertiría en Gobernador de la mano del Partido Encuentro Social (PES) en una fórmula que involucraba al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Ambos ex futbolistas terminarían convirtiéndose en políticos exitosos, por ese sentimiento de identidad que el mexicano promedio refleja en ellos, por la nostalgia de sus triunfos, de su forma de representar la patria con la playera verde y sobre todo por el hartazgo a las figuras políticas tradicionales.
“Nos exigen más a los futbolistas que a los políticos”, reclamaba un delantero del Club Guadalajara, lo cual es reflejo de que el pueblo ve como suyas a todas estas figuras que al considerar deidades no pueden fallar, al borde de entregarles el poder ejecutivo de su Estado.
En cambio, los partidos políticos recibieron los votos suficientes para mantenerse dentro de las entidades, y volverse una opción real para las próximas elecciones. Por lo que todo pinta a que esta fórmula se sobreexplote este 2021.
Ya que pareciera que los líderes políticos se están aprovechando de la ingenuidad de estas figuras, a quienes seducen para hacerles creer que pueden ser verdaderos agentes de cambio para la sociedad, y no simples generadores de votos.
O bien que estos ex futbolistas se aferran a una vida de ídolos, que hoy asumen pueden poner en venta al partido político que desee explotar toda su trayectoria y conexión con las personas.
El hecho es que quienes fueron figuras del futbol mexicano como Adolfo Bautista, Ángel Reyna y Francisco “El Abuelo” Cruz buscarán ser diputados con el Partido Encuentro Solidario, el cual también quiere colocar a Jorge Campos en la boleta.
Mientras que la leyenda de la portería de Pumas y América, Adolfo Ríos se registró como precandidato a la presidencia de Querétaro de la mano de Movimiento Ciudadano y hasta un Director Técnico, como el caso de José Luis “El Chelís” Sánchez quien sería postulado por Morena en Puebla.
Finalmente, Nayarit no será ajeno a este fenómeno, ya que en su afán de afianzarse en el Estado, el Partido Encuentro Solidario presentó a Missael Espinoza y Amaury Ponce, dentro de su equipo, quiénes aparecerán en las boletas en busca de la alcaldía de Tepic y una diputación.
SILLAZO… La farándula también será parte de esta fiesta política electoral del 2021, nombre como Carlos Villagrán “Kiko”, Paquita La Del Barrio, Alfredo Adame, Gabriela Goldsmith y hasta Javier Carranza “El Costeño” han surgido como aspirantes a distintos cargos en sus Estados natales.
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