El senador de Morena Enrique Inzunza Cázarez regresó a sus funciones legislativas tras solicitar una licencia temporal que duró apenas 10 horas con 38 minutos. La presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, notificó oficialmente su reincorporación durante la sesión del viernes.
Inzunza Cázarez había solicitado la separación temporal de su curul después de casi un mes de que Estados Unidos presentara cargos contra él y otros nueve funcionarios y exfuncionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico. En la lista de acusados también figura el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
El senador sinaloense justificó inicialmente su decisión de tomar licencia señalando la "embestida mediática que se ha desplegado por personeros y medios de la derecha". Sin embargo, adelantó que seguiría las reuniones y apoyaría las posturas de su partido político.
Las autoridades estadounidenses acusan a Inzunza Cázarez de tres cargos principales: conspiración para importar narcóticos como fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina; posesión de armas automáticas y dispositivos destructivos; y conspiración para poseer armas de fuego en apoyo de operaciones de narcotráfico.
Según el documento judicial, el legislador habría tenido un papel relevante en la relación entre funcionarios estatales y la facción de "Los Chapitos" del Cártel de Sinaloa. La acusación señala que sostuvo reuniones con líderes de esta organización para definir mecanismos mediante los cuales el gobierno estatal presuntamente brindaría apoyo y protección a cambio de beneficios políticos.
El caso de Inzunza Cázarez forma parte de una investigación más amplia de las autoridades estadounidenses sobre los vínculos entre funcionarios mexicanos y organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas, particularmente en el estado de Sinaloa.











