El senador de Morena, Enrique Inzunza Cázares, solicitó licencia para separarse de su curul en el Senado de la República, casi un mes después de que Estados Unidos presentó cargos contra él y otros nueve funcionarios mexicanos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La decisión del legislador sinaloense se produce en medio de la discusión de las reformas electorales en el Congreso, debates en los que ya no participará. A través de redes sociales, Inzunza justificó su separación como respuesta a lo que calificó como una "embestida mediática desplegada por personeros y medios de la derecha".
Entre los funcionarios señalados por las autoridades estadounidenses se encuentra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, quien encabeza la lista de acusados. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la Fiscalía General de la República respondió a Estados Unidos que no existen pruebas suficientes para proceder con las detenciones solicitadas.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum advirtió sobre posibles intentos de intervención extranjera en las elecciones de 2027, vinculando los casos de Sinaloa y Chihuahua con intereses para influir tanto en los comicios estadounidenses de noviembre como en los mexicanos. "Puede haber sectores que quieran esto para influir en las elecciones", declaró la mandataria.
La presidenta insistió en que cualquier investigación debe apegarse a las leyes mexicanas y que "no es porque cualquiera venga a decir 'cometió un delito' entonces actúas; tiene que haber pruebas con base en las leyes mexicanas". Además, sostuvo que está en juego la soberanía nacional y la capacidad del Estado mexicano para decidir conforme a sus propias leyes.
Pese a su separación temporal del Senado, Inzunza adelantó que seguirá las reuniones de su partido y continuará apoyando las posturas de Morena desde fuera del recinto legislativo, en un contexto donde el oficialismo busca aprobar las reformas electorales antes del próximo ciclo electoral.











