
El ex Gobernador de Puebla, Mario Marín está acusado del delito grave de tortura, en agravio de la periodista Lydia Cacho.

El ex mandatario de Puebla se reservó su derecho a declarar y le fue negado el beneficio de arraigo domiciliario, durante su audiencia inicial.

El “Gober Precioso” como también es conocido a nivel nacional, pidió arraigo domiciliario ante el riesgo que existe de contraer la enfermedad de la COVID-19.

El ex Gobernador de Puebla fue capturado por elementos de la Fiscalía General de la República, esto por su presunta responsabilidad en el delito de tortura, en agravio de la periodista Lydia Cacho.