

La Cámara de Diputados aprobó la reforma a la ley para prohibir cualquier castigo que implique una agresión físico a los menores de edad o bien un trato que se considere humillante, por parte de su figura paternal o tutores.

Los legisladores aclaran que el proyecto no es de corte penal, sino preventiva, como un detonante para la intervención pública temprana para atender este tipo de violencia como método correctivo.