
El primer cable falló el 10 de agosto del presente año, causando destrucción de parte del plato principal, y el pasado 6 de noviembre, un segundo cable colapsó.


El fraccionamiento, con una extensión de 480 hectáreas, recibe el mayor número de turistas en la Riviera Nayarit y, por consiguiente tiene la mayor densidad de cuartos hoteleros, de ahí la importancia de medir su sustentabilidad