Testigo revela que policías, militares y sicarios se llevaron a los 43 de Ayotzinapa

De acuerdo con investigaciones, los normalistas fueron asesinados y sus restos desaparecidos en crematorio

Militares en conjunto con la policía del estado de Guerrero e integrantes del crimen organizado trabajaron en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, así lo publicó Reforma en base al testimonio protegido identificado como “Juan”, supuesto líder de Guerreros Unidos.

De acuerdo con la versión del testigo, un grupo de estudiantes fue detenido por militares e interrogado en el 27 Batallón de Infantería para averiguar si son integrantes del grupo criminal rival, posteriormente fueron entregados al crimen organizado para su desaparición, y algunos fueron devueltos sin vida.

Así mismo, señala al capitán José Martinez Crespo como operador de la detención de los normalistas, quien inclusive pretendía apresar a otros heridos alojados en un hospital.

El líder del grupo criminal involucrado, añade que esa noche hubo más personas muertas, quienes presuntamente pertenecían al grupo de Onésimo Marquina Chapa y de Isaac Navarrete Celis, una organización rival, asegurando que fueron un total de 70 u 80 personas muertas.

El declarante explicó que se buscaban a sicarios del grupo rival Onésimo, quienes se mezclaron con estudiantes de la normal “Raúl Isidro Burgos”, donde se dirigían a tomar camiones con rumbo a la Ciudad de México para la marcha de la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968.

Fueron tres grupos detenidos, uno por miembros de Guerreros Unidos, otro por los militares y otro por la policía estatal, a las instalaciones del 27 Batallón para su interrogación, señalando que los detenidos fueron entregados a “Los Tilos”, célula de Guerreros Unidos dedicada a la desaparición.

Según la versión, fueron los policías estatales los encargados de sembrar evidencia en el basurero de Cocula para así dar resultados “rápidos” en investigaciones, así mismo refiere que los estudiantes fueron cremados en servicios funerarios y dispersados a las afueras de Iguala y otra parte fue entregada a un agente de la policía ministerial de Guerrero para tener resultados de investigaciones.

Al entregar las cenizas, agrega que autoridades estatales dispersaron restos y “sembraron” casquillos y cartuchos debajo de piedras en el basurero de Cocula, para de esta manera responsabilizar al nivel más bajo de la organización delictiva en la desaparición de los normalistas.

Por su parte, Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, asegura que la institución colabora con autoridades y explicó que integrantes de las fuerzas armadas que cometen algún error, tendrán que responder por ellos.

Así mismo la comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia para el caso Ayotzinapa, presentará una denuncia penal ante la Unidad Especializada en la Investigación de Delitos cometidos por Servidores Públicos de la FGR por la filtración de información.

Mientras que organizaciones representantes de las familias de los estudiantes, lamentaron la publicación de partes del expediente, exigiendo que antes de cerrar la investigación, agoten todas sus líneas con base en pruebas y no sólo en declaraciones.

Con información de Expansión

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