Opinión

El polémico Krauze y su polémico premio

Por: salvador cosio gaona | 10 DE ABRIL, 2021


Hace apenas tres semanas, el polémico historiador y periodista Enrique Krauze, causó una gran controversia en redes sociales, particularmente en Twitter, debido a la publicación de una columna en el periódico The New York Times, en la que criticaba la actual gestión de Andrés Manuel López Obrador al frente del país y llamaba al presidente estadounidense, Joe Biden, a tomar cartas en el asunto, causando airados comentarios en redes sociales e incluso acusaciones de que se insinuaba una intervención. 

Este jueves,  Krauze, fue galardonado con el III Premio de Historia Órdenes Españolas, generando nuevamente un contraste de opiniones en redes entre quienes le reconocen sus méritos literarios y aquellos que se refieren al reconocimiento como “premio chocolate” otorgado por conservadores españoles.

Aquel día, Krauze escribió:

“El año 2022 marcará el doscientos aniversario de las relaciones oficiales entre México y Estados Unidos. Pero antes de que podamos celebrar esta importante fecha, debemos trabajar para salvaguardar la libertad, la democracia y el Estado de derecho en México, bajo el régimen personalista del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Como signo de un cambio de tono con respecto a la actitud irrespetuosa y transaccional que el anterior presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mostró frente a México, Joe Biden y López Obrador sostuvieron una reunión virtual el 1 de marzo. Ahí, Biden se comprometió a honrar el compromiso común del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá y discutir formas de colaboración en temas de migración, respuesta y recuperación de la pandemia del coronavirus y cambio climático.

El presidente Biden haría bien en agregar la promoción de leyes que detengan el flujo de armas que llegan a México desde Estados Unidos. Por su parte, el presidente López Obrador (AMLO, como es conocido) debe disipar la incertidumbre que rodea al sector energético, donde la aprobación de una nueva ley que da preeminencia a Pemex y la CFE (las compañías estatales de energía) y privilegia el uso de combustóleo entra en conflicto con el T-MEC.

Biden y López Obrador son ambos hombres de fe, y fue una buena señal que en la reunión se invocaran símbolos religiosos y seculares del pueblo mexicano. En el mismo espíritu, Biden puede transmitir a López Obrador el mensaje de que nada ayuda más a una buena vecindad que los valores compartidos, sobre todo si los vecinos son socios y amigos. Biden ha probado eso, justamente, tumbando muros y dando la bienvenida a los inmigrantes.

Una asociación fructífera dependerá de que ambas partes defiendan los valores comunes de la libertad, la democracia y el Estado de derecho. Ambos países atraviesan emergencias nacionales provocadas por la pandemia y exacerbadas por la polarización política.

Mientras el Estados Unidos encabezado por Joe Biden trabaja para fortalecer el sustento institucional de su democracia liberal, la joven democracia mexicana, encabezada por un líder populista que atiza la polarización, continúa declinando bajo su deriva autocrática. Este fenómeno podría ahondarse si su partido triunfa en las elecciones legislativas intermedias, que se llevarán a cabo en junio.

Y acusa:

López Obrador, sencillamente, no cree en el Estado de derecho para resolver los problemas de México. Por el contrario, se comporta a veces como si él encarnara al Estado y a la ley.

El presidente de México es un populista de izquierda que ve con desdén el consumismo capitalista y proclama su interés por los pobres. Pero sus políticas económicas —que han incrementado la desigualdad y la pobreza durante la pandemia— guardan semejanzas significativas con las de Trump.

López Obrador también polarizó a su país, degradó el lenguaje político, mintió, defendió su realidad alternativa contra las “noticias falsas”, atacó a la prensa, insultó a los críticos, subordinó al Senado, evadió la transparencia, incrementó su control sobre el sistema de justicia, imperó sobre su partido y desacreditó al sistema electoral.

Y remata:

Si el partido de López Obrador gana la mayoría en la Cámara de Diputados —dándole de nueva cuenta el poder absoluto—, México será gobernado por una nueva versión autocrática del PRI.

A lo largo del siglo XX, Estados Unidos permaneció indiferente al sistema autoritario de México. Biden debe repensar esa vieja actitud.

El futuro de México lo decidiremos los mexicanos, pero independientemente de los resultados electorales, el diálogo entre ambos líderes puede resultar benéfico.

Biden puede limitar las tendencias autoritarias de López Obrador y promover un enfoque de moderación que sería mucho más beneficioso para las relaciones bilaterales y para los propios mexicanos.

Biden ha insistido con razón en la unidad como el camino hacia adelante entre vecinos. En su discurso de inauguración lo dijo claramente: “Comencemos por escucharnos unos a los otros. Por oírnos los unos a los otros, por mostrar respeto los unos hacia los otros”.

Para López Obrador, quien se tragó los insultos de Trump a los mexicanos cuando nos llamó “violadores y asesinos”, debería ser más sencillo escuchar palabras de unidad y moderación”.

Por esta colaboración, Krauze, desató la furia de simpatizantes del presidente de la República, quienes este viernes volvieron a tomar las redes tras trascender el reconocimiento internacional a que se hizo acreedor.  

Pero aquel día también el presidente López Obrador, criticó el artículo de opinión del historiador.

“Ayer en el NYT Krauze escribe pidiendo la intervención del presidente de Estados Unidos, Joe Biden a moderarnos, es el colmo, imagínese, el de Coparmex el señor Hoyos le pedía al Rey de España lo mismo, que viniera a llamarnos la atención, ahora Krauze en NTY pidiendo que venga el presidente Biden a regañarnos”.  

El presidente fustigó que Enrique Krauze debería dejar de simular y le solicite al gobierno estadounidense nombrarlo embajador de ese país en México.  
“Pues ya que deje de simular y que mejor les pida que lo nombren embajador de Estados Unidos en México, está vacante el cargo, porque lo que plantea es que se tenga un embajador como Willson que preparó el golpe de Estado y el asesinato del presidente Madero”. 

Tres semanas después de aquel desencuentro, Enrique Krauze, director de la revista Letras Libres, ha recibido el Premio de Historia Órdenes Españolas 2021, “galardón internacional promovido por las Órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, con el objetivo de distinguir a aquellos investigadores de la Historia cuyo trabajo haya alcanzado general reconocimiento por la importancia de sus estudios, el rigor de su documentación y el alcance de sus conclusiones, y que alguna parte de su obra esté relacionada con lo hispánico y su proyección en el mundo”, señala la revista.

En su deliberación, el jurado del Premio ha destacado que la obra de Enrique Krauze “abarca toda la historia mexicana como nación, desde una amplia perspectiva que acoge tanto a sus actores como a las instituciones. Basándose en la investigación, ofrece una visión independiente de la historia mexicana donde se conjugan los elementos indígenas con la cultura cristiana recibida de Europa”. La candidatura de Krauze fue presentada por la Universidad Nacional Autónoma de México, la más antigua de América, por “su amplia trayectoria como historiador, ensayista, editor y pensador liberal”.

Este es uno más de esos temas en que vale decir, “la historia lo juzgará”.

Opinión.salcosga@hotmail.com

@salvadorcosio1 

 

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