Opini贸n

La industria de la resiliencia

Por: jorgue guerrero | 08 DE ABRIL, 2021


El 28 de marzo pasado se llevó a cabo el Palmarium Fest 2.0 en el zanjón Palmarium ubicado en la esquina que forma la avenida Jacarandas con el Libramiento de Tepic. Fue la segunda edición del festival con temática medioambiental organizado por Sociedad Ecológica de Nayarit en el que participaron alrededor de setenta empresarios con prácticas sustentables, además de reconocidos ponentes y artistas locales. El uso de cubrebocas fue obligatorio y monitoreado al ingresar a Palmarium, un zanjón verde que cuenta con alrededor de 600 palmeras de más de treinta variedades provenientes de distintos lugares del mundo. Al interior de este parque sumergido no se ven pasar los coches y el ruido de la ciudad se anula casi por completo.

Las actividades iniciaron a las 10 de la mañana con una clase de yoga al aire libre. Poco a poco se instalaban los puestos que participarían en el bazar. Llegaron las cremas de cacahuate, las hamburguesas vegetarianas, las suculentas en maceta de barro, la kombucha, las prendas de segunda mano, así como innumerables productos artesanales. Los asistentes también llegaban numerosos, y se apreciaba que la actividad comercial florecía en el Palmarium.

La gente descendía al parque, daba una vuelta por el bazar, quizás se encontraba con una vieja amistad, y continuaba su recorrido al área sombreada del lugar para beber algo fresco. También se impartieron talleres para niños y, más tarde, hubo charlas con el Doctor Jaime Bravo y con Paul Chávez, expertos en agricultura sustentable y bioconstrucción, respectivamente. El Palmarium Fest concluyó con música: primero con rock, a cargo de Avril, joven banda talento, a la que el público seguía pidiendo canciones; después llegaron Riglezz y Cosio A.K.A Flow con el hip-hop para cerrar la noche moviendo la cabeza.

El Palmarium Fest fue, por un lado, el espacio en el que emprendimientos nayaritas preocupados por cuidar el medioambiente y generar negocios justos pudieron dar a conocer sus productos y, por otro lado, un espacio de convivencia al aire libre, con medidas de sana distancia, que promueve la educación medioambiental, la reactivación del tejido social y del sentido de comunidad, lo cual necesita fortalecerse tras el confinamiento, en el que las interacciones humanas se han restringido a lo necesario.

Los negocios que participaron en el festival son muestra de que en Nayarit hay una creciente consciencia medioambiental, entre la sociedad y entre los nuevos empresarios, que no sólo están preocupados por disminuir su huella de carbono, sino que también buscan una mejor distribución de las ganancias de sus negocios. Este el caso de Bruna, un negocio de cremas de cacahuate, almendras, avellanas y superalimentos que el 26 de abril cumple su primer aniversario, y que fue concebidocomo una oportunidad de negocio que promoviera la alimentación saludable, pero que también ayudara a productores locales. Las fundadoras de Bruna, Itzel e Iyali González Sandoval, iniciaron en la cocina de su casa, probando mezclas para hacer sus productos, y se pusieron en contacto con mujeres productoras de cacahuate silvestre en la comunidad serrana de Jazmín del Coquito, en el municipio de Del Nayar. Bruna compra el cacahuate silvestre que usa a un precio justo (superior al del mercado) para apoyar a las mujeres que viven de este cultivo, y planea iniciar una red de producción con productoras indígenas, en las que Bruna proporcionará la semilla de cacahuate para posteriormente comprar su producto, y generar mayores ingresos para las mujeres de la Sierra. Adicionalmente, Bruna promueve el reciclaje de los frascos de vidrio de sus productos, ofreciendo descuentos a sus clientes que lleven sus frascos vacíos para su próxima compra.

Así como Bruna, hay cada vez más empresas que se preocupan por ser responsables, y no sólo por el beneficio económico. Es fundamental que se sigan realizando eventos de libre acceso en los que la población conozca más acerca de nuevas formas de consumir y de hacer negocios. El gobierno debe apoyar el crecimiento de pequeñas empresas que surgieron de la pandemia, especialmente aquellas con un compromiso medioambiental y social claro, que ayudan a generar nuevos empleos e ingresos, en un contexto económico adverso.

La realización de este tipo de eventos ayuda también a generar sentido de pertenencia por el lugar, al convertirse gradualmente en un punto de reunión, así como en un espacio de referencia para la promoción del cuidado ambiental. Si bien el Palmarium Fest es el evento anual más representativo que se lleva a cabo en ese zanjón, mes con mes se realizan bazares ecológicos en los que se ofertan los productos locales mencionados, y se realizan actividades educativas. El próximo bazar será el 2 de mayo, y si aún no has asistido a Palmarium, esta será una gran oportunidad de conocer innovadores emprendimientos locales en un espacio abierto y lleno de vegetación para disfrutar el domingo.

El autor es Politólogo internacionalista por el CIDE y Maestro en Desarrollo Internacional por el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po)


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