El Senado de la República aprobó este jueves la reforma arancelaria que forma parte del Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum, un muro proteccionista que gravará hasta 50% a productos importados de China, Corea del Sur, India y otras naciones asiáticas sin acuerdo comercial con México. La estrategia busca frenar la invasión de importaciones y generar empleo en la industria nacional.
La iniciativa fue presentada por Sheinbaum al Congreso en septiembre de 2025 y turnada a ambas cámaras legislativas. El gobierno estimó que sin esta medida se perderían aproximadamente 325,000 empleos en sectores como textil, automotriz, plástico y confección, localizados principalmente en Jalisco, Guanajuato, León, Aguascalientes y Querétaro.
El Senado aprobó la reforma de manera casi unánime con 97 votos a favor, según versión de la Cámara del Congreso. Los gravámenes se distribuirán entre 20% y 35% para la mayoría de productos, pero alcanzarán hasta 50% en sectores considerados estratégicos como automóviles y electrónicos. Los 1,463 productos afectados incluyen vehículos completos, componentes automotrices, textiles, prendas de vestir, juguetes y artículos de plástico.
El Ministerio de Comercio chino calificó la medida como “unilateralismo y proteccionismo” según reportes de La Jornada. Sin embargo, Sheinbaum aclaró en conferencia matutina de este jueves que los aranceles no van dirigidos específicamente a China, sino a todos los países sin tratado comercial, aunque reconoció tensiones diplomáticas con Beijing y Seúl que generaron ajustes a la propuesta original. Morena, junto con PT y PVEM, cuenta con suficientes votos en ambas cámaras para su aprobación final.
La medida entrará en vigor 30 días después de su promulgación y permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre de 2026. Representa un giro en la política comercial mexicana hacia mayor autonomía económica y es uno de los pilares del modelo de “producir más en México” que impulsa la administración actual.



