Los diputados federales dieron luz verde a la reforma pensionaria que establece restricciones a las jubilaciones de antiguos funcionarios públicos. La votación se desarrolló mientras grupos de jubilados manifestantes se concentraban en los alrededores del Palacio Legislativo de San Lázaro para expresar su inconformidad.
La iniciativa busca limitar los montos de las pensiones que reciben ex servidores públicos de alto nivel, como parte de las medidas de austeridad gubernamental. Los manifestantes argumentan que la medida afecta derechos adquiridos y viola compromisos laborales previamente establecidos.
Durante el debate parlamentario, legisladores de distintas fuerzas políticas expusieron posturas encontradas sobre los alcances de la modificación legal. Algunos defendieron la necesidad de racionalizar el gasto público, mientras otros cuestionaron la constitucionalidad de la propuesta.
La reforma ahora deberá ser analizada por el Senado de la República para su eventual ratificación. De ser aprobada definitivamente, entrará en vigor en los próximos meses, afectando a miles de pensionados del sector público a nivel nacional.



