Integrantes de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) bloquearon todos los accesos a la Cámara de Diputados en San Lázaro para exigir la aprobación inmediata de la reforma que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Desde temprano, los manifestantes mantuvieron la presión sobre legisladores y funcionarios, con consignas que advierten consecuencias políticas si la medida no avanza en corto plazo.
La reforma laboral de la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta una coyuntura crítica tras meses de promesa y deliberación en comisiones. La CROC, uno de los principales sindicatos nacionales cercano a Morena, considera que es momento de acelerar votaciones. El bloqueo se suma a la presión que ha ejercido el sector obrero durante semanas, argumentando que la reducción de la jornada es fundamental para mejorar calidad de vida y empleo formal.
El bloqueo fue coordinado en la alcaldía Venustiano Carranza, en los inmediatos aledaños a San Lázaro. Los manifestantes colocaron mallas metálicas y ocuparon vialidades estratégicas que permitían acceso al recinto legislativo. Hubo confrontaciones iniciales entre manifestantes y trabajadores del recinto, especialmente en las inmediaciones del Metro Candelaria. Tras diálogo de funcionarios de la Gobernación, se permitió acceso parcial al inmueble, aunque la CROC anunció que la movilización continuaría y que más contingentes se dirigían a San Lázaro.
Aunque no hay posición oficial inmediata del gobierno sobre tiempos de votación, la presencia de manifestantes en el corazón legislativo es un recordatorio del poder de presión sindical. Sectores empresariales han manifestado inquietudes sobre el impacto en costos laborales, aunque el gobierno asevera que la medida fortalecerá el empleo formal sin aumentar impuestos. Gobiernos locales de distintos colores también pidieron ser escuchados.
La reforma laboral se suma a una agenda legislativa saturada que incluye la Ley de Aguas, la elección del nuevo fiscal general y diversos ajustes presupuestales. Es probable que la Cámara de Diputados busque agendar votaciones en los próximos días para desactivar presiones sindicales. La CROC mantiene abierta la posibilidad de ampliar el bloqueo si no hay avances.









