Opinión

Pensamientos en voz alta: La política líquida de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas

Por: Dr. Jorge L. López R. | 18 DE FEBRERO, 2021


Uno de los autores que más me apasiona leer es, sin duda, el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, su increíble visión del mundo y la sociedad, lo llevó a aventurarse mucho más allá de la llamada modernidad, esta visión le permitió construir el concepto de “modernidad liquidad” con el que definía el modelo social que se veía venir y para el que nunca nos preparamos.

Hoy estamos sumergidos en esa liquidez social y la original definición del maestro Bauman se ha ido ampliando a casi todos los ámbitos sociales, así, de la sociedad líquida se pasó a los amores líquidos, a la vida consumo, al miedo líquido, etc.

Y es que una de las características de la posmodernidad, definida por Bauman, es estar compuesto por tiempos, pero sobre todo, por valores líquidos, flexibles, volubles e inestables, tal y como lo podemos ver en el sector político de los tres niveles de gobierno de nuestro país quienes son el claro ejemplo de que, en los tiempos líquidos en que vivimos, desafortunadamente nada es para siempre, nada es absoluto, todo cambia, todo se transforma, todo es relativo y evidentemente la actividad política no podía ser la excepción.

Es claro que los partidos políticos han dejado de ser la parte importante de la actividad política actual, ya no son necesarios, ni para la sociedad, ni para sus militantes quienes, cínicamente, cambian de valores y de colores, de acuerdo convenga a sus intereses, los partidos políticos solo legitiman nuestro disfuncional modelo democrático, sin embargo, quienes ahí militan, han encontrado en ellos, una marca para ejercer negociación y venta de su imagen personal, sin que haya una liga entre ellos ni moral, ni ética, ni de valores ni de principios.

Bajo este contexto, las dudas no resueltas son ¿qué tenemos que hacer, cómo o por quién tenemos que votar en las próximas elecciones? ¿Debemos de hacerlo por la ideología de una institución política o por las ideas individuales de las personas que desde ahí son impulsadas? Sobre todo, por esta carencia moral y de principios de los políticos actuales que ha sido más que evidencia y la cual han camuflado muy bien de pluralismo.

Las elecciones que vienen se encuentran restringidas por una enorme limitación, esto es el espectro de opciones que tendremos para determinar nuestro voto, sobre todo, porque toda elección significa “elegir entre” y muy rara vez quienes elegimos tenemos injerencia en el conjunto de opciones que vienen en la boleta, no sabemos la forma en que se dio esa elección interna ni mucho menos si se evaluó adecuada e integralmente a la persona que encabeza el proyecto.

Este elemento, combinado con la enorme crisis de valores que han mostrado los diversos aspirantes y la carencia de resultados en sus encargos anteriores, dejan un escenario perfecto para que se detone una crisis de confianza enorme.

En un escenario ideal debería de haber fecha de caducidad de la actividad política de los individuos, saber y entender que los ciclos terminan y que, en un mundo volátil como el que estamos viviendo, la innovación de las ideas para moldear el desarrollo de las comunidades debe de ser fundamental en el quehacer político.

Es tiempo de dar paso a los jovenes, a las nuevas ideas, a la innovación política, y dejar de insistir en el reciclaje de gobernantes, se debe de entender que las nuevas generaciones deben de ser generadores de sistemas políticos y ya dejar de lado a los partidos políticos, que como los vemos hoy, están próximos a ser una especie en extinción.

Nuestra región, conformada Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, está gravemente golpeada en su economia, en su sociedad, en la educación, carece de rumbo, se palpa que las decisiones de gobierno se toman con un grave sentido de inmediatez, los hechos sin precedente que estamos viviendo,producto de la pandemia del covid-19 y que están cambiando el mundo en el que vivimos serán nuestra cotidianidad por lo que debemos de mantener un alto nivel de resiliencia para enfrentarlos.

En la actualidad y con las condiciones que vivimos se debe de aceptar el hecho que debemos de reaprender a hacer muchas de las actividades que hacíamos, cambiar la forma de hacerlas, la política por estos tiempos no puede ser liquida, cambiante, inconstante y mucho menos frívola en la sociedad, las nuevas generaciones de políticos, hombre y mujeres, deben de asumir el momento histórico que les corresponde, sin ligas de ningún tipo con políticos de ideas arcaicas que buscan el poder por él poder y que harán lo posible por mantener el control estando detrás de los nuevos aspirantes, como sucede en este tiempo, alejados de un proyecto real para la región y sus habitantes, pero la condicionante para esto, es que deben de construirse sobre valores sólidos, conocimiento real, humanidad, inclusión y sustentabilidad, que se caracterice por la reflexión profunda, el análisis integral y los proyectos viables, pero claro,estosson solo pensamientos dichos… en voz alta.

 

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