Opinión

¿De la casa blanca a la cárcel? (primera parte)

Por: salvador cosio gaona | 16 DE FEBRERO, 2021


Donald Trump ha sobrevivido a seis bancarrotas, dos divorcios, 26 acusaciones de acoso sexual, más de 4 mil procesos judiciales y dos impeachments (procesos judiciales). Sin embargo, los problemas para él no terminan y quizá las pruebas más enérgicas estén por venir, cuando una vez despojado de la investidura presidencial, tenga que enfrentar presuntos delitos en los que habría incurrido previamente y durante su mandato como presidente de los Estados Unidos de América del Norte. Ya hay de hecho, quienes aseguran será el primer presidente con pasaje directo de la Casa Blanca a la cárcel.

Trump se convirtió recientemente en el primer presidente del vecino país en ser sometido a dos impeachments con apenas un año de diferencia y salir absuelto de ambos. 

En septiembre de 2019, se le acusó de abuso de poder y obstrucción al Congreso, luego de que hubiera ejercido presión sobre el Gobierno de Ucrania para que llevara a cabo una investigación en contra de su eventual contrincante presidencial Joe Biden, y su hijo Hunter. Dicha investigación habría ayudado a Trump en su aspiración a la reelección. De manera que los demócratas lo acusaron de ponerse por encima de la ley y de ignorar las normas de conducta que debe tener un presidente y que están establecidas en la Constitución.

El ex inquilino de la Casa Blanca recibió un apoyo incondicional de sus aliados republicanos y fue absuelto de los cargos en su contra el 5 de febrero de 2020.

El segundo impeachment, derivó de los eventos de violencia perpetrados por una turba de sus partidarios durante el asalto al Capitolio, el 6 de enero de este año. Posterior a ello, La Cámara de Representantes, encabezada por la lider demócrata, Nancy Pelosi, aprobó un segundo proceso de destitución, esta vez por lo que calificó como una "incitación a la insurrección".

El asalto al Capitolio ocurrió el mismo día en que el Congreso debía refrendar los resultados electorales que le dieron la victoria a Joe Biden. En aquella jornada, Trump llamó a sus seguidores a desconocer los resultados, convocó una manifestación en Washington, los llamó a marchar hacia el Congreso y a "luchar como el diablo". Para muchos, el detonante de los infortunados y violentos episodios ocurridos en Washington, en los cuales murieron cinco personas, cuatro civiles y un policía.

Sin embargo, el pasado sábado 13 de febrero, 57 senadores (50 demócratas y 7 republicanos) votaron a favor de condenar a Trump frente a 43 votos que optaron por declararlo inocente. Faltaron 10 votos para que la Cámara Alta alcanzara los dos tercios necesarios para condenar al expresidente, que una vez más hizo valer su poder al interior del partido republicano que lo salvó nuevamente. 

Para bien o para mal, Donald Trump es un personaje acostumbrado a acaparar reflectores, así ha sido toda su vida y todo apunta a que no será diferente en los próximos años, cuando de acuerdo con diversos medios de comunicación, deberá enfrentar nuevos y complicados procesos judiciales. 

 

Se señala por ejemplo, que deberá hacer frente en los próximos cuatro años al pago de deudas valoradas en cientos de millones de dólares. The New York Times calcula que vencerán créditos por valor de 300 millones de dólares que él mismo ha avalado. El Financial Times, por su parte, cifra en 900 millones de dólares la deuda de sus negocios inmobiliarios que vencerá en los próximos cuatro años. Hacienda, asimismo, le reclama una deuda de otros cien millones de dólares, procedente de una deducción fiscal que, al parecer, no le correspondía.

Forbes valora su fortuna en 2.500 millones de dólares, suficiente en apariencia para hacer frente a sus deudas. Los negocios de la Corporación Trump, sin embargo, han sido muy vulnerables a la pandemia. Hoteles, campos de golf y edificios de oficinas no están rentando lo mismo que antes. Los bancos, además, hace años que no confían en él. El Deutsche Bank es el único que sigue prestándole dinero y puede que no por mucho tiempo si los problemas con la justicia se le amontonan.

De todos los casos judiciales abiertos, los que más le preocupan, según se señala, son los que lleva Cyrus Vance Jr. en Manhattan y Letitia Jones, la fiscal general del estado de Nueva York, porque pueden llevarlo a la ruina, además de a la cárcel.

La fiscalía sospecha que ha cometido fraude bancario al ocultar el verdadero estado de sus negocios a la hora de solicitar créditos y seguros. Tal como ha revelado The New York Times, Trump ha utilizado prácticas contables muy abusivas para dejar de pagar impuestos o pagar los menos posibles. La Corporación Trump es sospechosa de llevar dos contabilidades paralelas. Una exagera las pérdidas para minimizar los impuestos y otra exagera las ganancias para obtener créditos y seguros a bajo coste.

Documentos oficiales de la Corporación Trump, aseguran que los viñedos de su propiedad en Virginia ocupan 2.000 acres, cuando sólo ocupan 1.200, que la Torre Trump de la Quinta Avenida de Nueva York tiene 68 plantas cuando tiene 58, o que dispone de 55 parcelas edificables en un golf del sur de California cuando sólo tiene 31.

Michael Cohen, su antiguo abogado para todo, es la fuente de gran parte de la información que ha reunido la fiscalía de Manhattan. Cohen se declaró culpable en 2018 de varios delitos fiscales, así como de mentir al Congreso y fue condenado a tres años de prisión. Ahora está convencido de que “Trump será el primer presidente que pasará directamente de la Casa Blanca a la cárcel”.

Cohen estaba presente en gran parte de las operaciones supuestamente fraudulentas de su jefe. Fue él, por ejemplo, el que pagó 130.000 dólares a Stormy Daniels, la actriz porno que fue amante de Trump. Lo hizo por orden de Trump, a través de una empresa interpuesta, durante la campaña del 2016. Su silencio ayudó a Trump a ganar las elecciones. Cohen camufló el pago como “gastos legales” pero la fiscalía considera que hay base para procesar a Trump por violar las leyes de financiación electoral. El silencio de Daniels a cambio de 130.000 dólares sería una contribución ilegal a la campaña. La ley marca un límite de 2.700 a la donación que Daniels podría haber realizado.

Algunos de los delitos a los que se enfrenta Trump podrían ser castigados con una multa. Sin embargo, reunidos en una causa en la que también figure el fraude fiscal puede llegar a implicar penas de prisión.

Opinión.salcosga@hotmail.com

@salvadorcosio1

1593414817-165-1

Compartir: