''Dijeron que no la podían atender porque estaba dada de baja en el Seguro''



13 DE AGOSTO, 2019

La madre de la pequeña que murió deshidratada, aún no concibe que no la hayan ayudado.
EL DEBATE

Guasave, Sinaloa.- Arely Cristina 'N', madre de la menor que murió por deshidratación, azotada por el dolor, a metros de donde es velada su hija, se desahogaba entre sollozos, se lamentaba porque no pudo permanecer su niña en el IMSS para que la atendieran bien, pues dijo desconocer del problema por el que no la ayudaron como debe ser, ya que poco acostumbraba a ir.

De acuerdo a lo que recuerda, llegó en la mañana a la clínica 32 del IMSS, le suministraron medicamento a su hija para controlar el vómito y le dijeron que no podían seguir atendiéndola porque estaba dada de baja.

Que no me la podían atender porque estaba dada de baja y es que yo casi no los atendía en el Seguro”, relató.

Compartió que entraron, la pasaron y le suministraron un medicamento, pero no le dieron el pase a piso y le explicaron que tenía que ir a archivo porque la menor estaba dada de baja.

“Me la pasaron y le dieron para el vómito, la niña siempre tuvo mucho vómito, y me la sacaron y me dijeron que tenía que ir a archivo, porque la niña estaba dada de baja, que porque resultó que tenía otro número de afiliación, pero ellos me la podían atender”, expresaba entre llanto la inconsolable madre.

Ante la negativa salió con su hija sin saber la gravedad, sin imaginar que podía tener un desenlace fatal, pero al no ver respuesta en el IMSS, mejor recurrió con un médico particular por la calle Gabriel Leyva en la colonia Centro, donde le recetaron medicamento, y decidió regresar a su casa en la comunidad de El Varal.

Ahí pasaron par de horas y al ver que empeoraba la situación de la niña, la subió a su carro y en compañía de sus dos hijos mayores se dirigieron a Guasave, llegaron a una clínica particular que se ubica por la calle Colón, donde esperaron el arribo de un médico, pero al llegar y hacer las revisiones generales le informó que la niña no presentaba signos vitales.

Mi hija estaba muy malita y la llevé con el doctor Pedrito para que me la consultara, pero la niña seguía igual, hasta que se me empezó a poner moradita y en el hospital esperé mucho rato al doctor, expresó ahogada en llanto. No le podían quitar el vómito y la calentura y no le servía ya el medicamento, enfatizó.

En el interior de la casa, sentada, Rosalía "N", abuela de la infante, expresa con dolor su tristeza mientras acompaña a Arely Cristina, quien abraza una cobijita de la pequeña en la que recuesta su cabeza para lementar la pérdida, mientras que en el portal del lado derecho de la casa, está un ataúd donde han colocado globos blancos y una rosa, sobre él una arreglo floral y en las esquinas pompones y lirios blancos, y frente a ella sus tías, que están aún sin creer lo sucedido.

Se puso morada de sus labiecitos y se la llevó ella en el carro que tiene, y sus dos hijos iban acompañándola, iban muy rápido, pero no alcanzaron”, dijo la abuela de Cristina.




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