Con T-MEC, México encauza legalmente diferencias con EUA y Canadá: Seade

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard presentó un informe sobre los logros y resultados en la negociación del T-MEC, destacó Jesús Seade quien habló sobre este documento.
Publicado: 10 DE DICIEMBRE, 2019



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México.- El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, presentó un informe sobre "logros y resultados en la negociación adicional del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)", entre los que destacan la eliminación de inspectores y la puesta de paneles de resolución de diferencias de manera inmediata.

De acuerdo con Jesús Seade, subsecretario para América del Norte, quien detalló el informe, para quitar la propuesta de los inspectores se creó un mecanismo de solución rápida para cuestiones laborales, que se convertirá en la forma de solución de diferencias.

"La idea de los inspectores tenía que ver con que si había una falta del lado mexicano, hay una denuncia, llega la denuncia a los Estados Unidos y ellos tenían la capacidad de mandar un inspector para ver de qué se trataba (…) estaban con esa idea de mandar inspectores. Ese fue uno de los temas más álgidos en esta negociación.

“Hemos llegado al fin y tengo el gran gusto de decirles que el concepto de inspectores queda totalmente fuera (…) lo que queda en su lugar en el tema más delicado en materia laboral es el de la democracia sindical, entonces se crea un mecanismo especial de solución de diferencias”, afirmó Seade.

Este mecanismo es un panel compuesto por tres integrantes, que a decir del subsecretario “siempre ha existido” para dirimir diferencias en la cuestión laboral de elecciones, que es más ágil y determinará si en una elección sindical hubo una elección insatisfactoria. Si no hay acuerdo luego de seis meses, tendrá que ser un panel compuesto por cinco partes.

"El sistema que se crea se llama mecanismo de respuesta rápida para cuestiones laborales de votación. Ese mecanismo es solución de diferencias con algunas bondades especiales que México exigió y obtuvo", expuso Seade.

"La primera: si hay una denuncia se le notifica a México y la Secretaría de Trabajo y Previsión Social va a tener 85 días para examinar el caso y tratar de resolverlo. Después ya se viene un panel en el cual sigue reinando la ley bilateral, la razón y no un inspector”, agregó.

Estos paneles estarán conformados por expertos que pertenecerán a un listado por cada uno de los tres países. Si existiera una disputa entre Estados Unidos-México, el segundo elegirá a un panelista estadunidense y viceversa, lo mismo pasará si la diferencia es Canadá-México o Estados Unidos-Canadá, por lo que así se establecerán dos panelistas.

El tercer panelista será elegido por los dos países, mediante común acuerdo, pero no podrá ser parte de ninguno en conflicto, podría ser incluso alguien de la Organización Internacional del Trabajo.

“Entonces esos no son inspectores. Es una solución que a todos los que hemos consultado en México, especialistas, empresarios, dicen que maravilla, esa es la forma de hacerlo”, refirió.

Seade indicó que históricamente la resolución de diferencias con Estados Unidos ha sido un camino muy fracturado, pues en el pasado Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) las disputas se resolvían en discusiones informales, porque no se ponía en funcionamiento el sistema de paneles y en toda la historia del TLCAN solo hubo uno.

Por eso afirmó que la segunda cosa que se acordó en la negociación adicional “es oro molido para México”, pues desde hace 26 años se ha buscado y que no se había logrado.

“Con el TLCAN las disputas se resolvían en discusiones informales en la mesa del ministro de Estados Unidos relevante y eso era una relación de fuerza”, afirmó.

Este segundo acuerdo establece que si Canadá quiere un panel contra México lo va a tener y si México quiere un panel contra Estados Unidos también lo puede tener, por ello Seade indicó que esto le parece “el resultado más importante del T-MEC”.

Negociación de acero y aluminio

Otro de los puntos que se acordó fue que en 10 años se volverá a discutir el tema del aluminio, pues los estadunidenses buscaban que 70 por ciento de éste en autos fuera fundido en la región y también se acordó un periodo de transición para que en siete años el 70 por ciento del acero en autos sea fundido en la zona.

“Estaban exigiéndonos que en ambos casos ya dejemos de importar planchón o lingotitos, que los dos sean norteamericanos desde la primera fundición, como México importa bastante planchón, significa que mucho del acero que se usa en la industria automotriz tendría que venir de Estados Unidos o Canadá, lo cual sería muy desventajoso para nosotros”.

“La industria sí puede expandir su producción de planchón, pero no para mañana (…) logramos ahí un acuerdo que les da espacio a la industria de siete años, o sea que en siete años el 70 por ciento del acero que se usa en la industria automotriz tendrá que ser vertido y fundido en Norteamérica”, explicó.

Para el caso del aluminio se acordó que no habrá ningún cambio en el tratado que existe, por lo que en una década se volverá a discutir.

Para Seade también fue importante la reactivación del Banco del Desarrollo para proyectos de financiamiento en zonas de pobreza y que se eliminó la cláusula sobre medicinas de alta generación.



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