Así renació Ajoya tras las masacre del Día de las Madres



11 DE MAYO, 2019

La sindicatura de Ajoya, San Ignacio, Sinaloa luce cambiada, más familias regresan a sus casas por las condiciones de seguridad.
EL DEBATE

Ajoya , San Ignacio. En el año 2002, la sindicatura de Ajoya, San Ignacio, vivió la peor de sus tragedias con el asesinato de 10 habitantes y dos policías estatales la noche del Día de las Madres, durante un ataque armado que dejó además siete personas heridas.

Este hecho derivó en que la mayoría de las familias decidieran emigrar al dispararse los asesinatos, secuestros y extorsiones. Los pobladores tuvieron que deshacerse de su ganado y demás bienes para establecerse en otros lugares.

Nuevos aires en Ajoya tras masacre

Hoy, la realidad es otra. Ajoya, aquel que muchos apostaban que se convertiría en un pueblo fantasma, renació y pinta para ser una de las sindicaturas más bellas y productivas.

Desde hace año y medio, las cosas comenzaron a cambiar para bien. Decenas de familias han comenzado a regresar, algunas a residir, otras de visita regular, lo que le da vida a las calles del pueblo.

Al menos 30 viviendas que se encontraban en ruinas ya fueron reconstruidas y en su mayoría ya están habitadas.

Pero algo que sin duda ha llamado mucho la atención es la reconstrucción de la iglesia de San Jerónimo de Ajoya, la cual por muchos años no recibió atención, lo que provocó su deterioro. Hoy luce radiante y hermosa, con su color original. Los jardines fueron reconstruidos y lucen impecables, con diversidad de plantas, e incluso existe un gran terreno con rosales exclusivamente para resembrar en este lugar y la plazuela, que luce igual de esplendorosa.

Restauración de Ajoya, San Ignacio

El primer detalle fue la restauración de los santos. Las puertas, que lucían opacas y caídas, fueron rehabilitadas. Las bancas fueron sustituidas, el atrio fue revestido con mármol y el piso de cantera. Se construyó la barda perimetral con todo y barandales y canceles, y en la parte trasera se está levantando una habitación para que puedan instalarse los seminaristas que visitan este lugar.

Ajoya lucecambiada, más familias regresan a sus casas tras masacre del 10 de mayo.
Los pobladores coinciden en que los católicos se estaban extinguiendo debido a la falta de interés que había por conservar este antiguo templo construido por los jesuitas hace más de 200 años, y que lo único que recuerdan fue la rehabilitación del techo en el año 2010, después del paso de huracán Rick.

Ahora, cada semana, el templo luce lleno, pues se oficia misa y se reza el rosario. A diario, el atrio luce grandes y frescos arreglos de rosas junto a varias veladoras.
oductores tienen fe en que esta actividad se normalice y vuelva a ser la de años atrás, una de las más importantes del municipio y del estado. Los potreros que por años estuvieron abandonados ya tienen sus cabezas de ganado y los cercos rehabilitados, y por si fuera poco, se encuentran construyendo una procesadora de alimento para los hatos.

En este lugar, cada 30 de septiembre de celebra al santo patrono. Fue el año pasado que después de 17 años de no festejarlo, el pueblo decidió retomar sus tradiciones. Para ello se organizó una gran fiesta popular que duró tres días y en la que se contó con la visita de cientos de personas originarias de este lugar y de otros puntos. En Semana Santa se lucieron con la escenificación del Viacrucis, en la que participó todo el pueblo.

El pueblo festejó el 10 de mayo con música y comida.

Este día, después de aquella tragedia, el pueblo festejó el 10 de mayo con música, comida y muchos regalos.

Sobreviviente de la masacre en Ajoya

Pilar Samaniego, actual síndico de este lugar, dijo que por desgracia le tocó estar presente en la llamada “matanza de Ajoya”, pues fue uno de los siete heridos que vivieron para contarla. “Gracias a Dios, parece que todo ha quedado atrás. Hoy estamos viviendo muy en paz, hay trabajo, y aquel episodio cruel poco a poco ha ido quedando atrás, esperando que no se repita, y aunque con algunas secuelas físicas, aquí andamos, luchando por la vida, esperando que las cosas continúen así y las más de 60 familias que hoy estamos aquí nos sigamos conservando y sean más las que decidan regresar.”

Para finalizar, como autoridad local hizo una invitación a quien desee conocer este hermoso pueblo, “a que lo haga con toda tranquilidad. Aquí los días de tristeza y de inseguridad han quedado atrás”, puntualizó.


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