Así fue la presentación de la Play Station 5


Publicado: 18 DE MARZO, 2020



Sony ha ofrecido hoy muchos detalles técnicos sobre la PS5, la consola que (esperemos) lanzarán estas próximas navidades y de la que por fin conocemos algunos puntos críticos de su hardware.



Mark Cerny, arquitecto jefe del desarrollo, hablaba de todas ellas en un evento en el que ha dejado claro algo destacable: "la unidad SSD es la que cambia el juego en la próxima generación de consolas"



Ficha técnica de la PS5



Un buen resumen de lo que Mark Cerny ha desvelado en su aparición en este evento online se puede encontrar en esta tabla con las grandes características hardware de esta nueva consola. De hecho la comparación con la PS4, como apuntaban en Eurogamer, es una buena forma de entender algunas de esas grandes mejoras que se aplican en la PS5.





La unidad SSD lo cambia todo



Si ha habido un cambio protagonista en la PS5, ese ha sido el de la inclusión de la unidad SSD. Mark Cerny insistió repetidas veces en el impacto de un sistema de almacenamiento que plantea una mejora de la experiencia fundamental.



Para demostrarlo, Cerny comparaba los tiempos de carga de 1 GB de texturas desde el disco duro de la PS4 (que ronda los 100 MB/s de tasas de lectura)a los que eso llevaría en una PS5, con una unidad que alcanza los 5,5 GB/s en datos en bruto y sin comprimir.



Según sus cálculos y sus datos, el disco duro acaba tardando unos 20 segundos si tenemos en cuenta que los datos suelen estar dispersos por el disco duro y 2/3 partes del tiempo se está buscando la información, mientras que solo 1/3 parte del tiempo se está dedicando a leerla y transferirla.





Ese tiempo se reduce a 0,27 segundos en la unidad SSD de la PS5, una cifra que para Cerny es espectacular y permite evitar al fin los interminables tiempos de lanzamiento, carga del nivel y puesta en marcha del juego allí donde el jugador quiere situarlo.



Esa condena parece haber acabado, y todo gracias a una arquitectura muy destacada y absolutamente personalizada de la que Cerny dio varios detalles. En esa mejora intervienen también una controladora específica para ese sistema de almacenamiento Flash y una interfaz de doce canales que según Cerny era óptimo para los objetivos que buscaban en Sony: no solo en rendimiento, sino también en coste.



Aquí es donde Cerny hablaba de la capacidad que tendrá esa unidad SSD de la PS5, y que será de unos curiosos 825 GB, una cifra extraña pero que parece precisamente óptima para el trabajo de esos canales de comunicación con la controladora que se encarga de gestionar las rapidísimas transferencias de esa unidad SSD.



La unidad aprovecha el estándar PCIe 4.0, algo que era de esperar y que permite alcanzar esas velocidades de transferencia de 5,5 GB/s en datos brutos.



La cosa aún mejora más cuando tenemos en cuenta que en la PS5 aprovecharán dos sistemas de compresión de datos para acelerar aún más esas transferencia de datos.



El primero es Zlib, un sistema muy conocido que ya se usaba en la PS4. El segundo es un nuevo algoritmo llamado Kraken, de la empresa RAD Game Tools. Con este sistema es posible lograr un 10% más de eficiencia en la compresión, y eso hace que en condiciones normales pasemos a tener tasas de transferencia de 8 y hasta 9 GB/s de datos comprimidos, y en condiciones ideales, afirmaba Cerny, de más de 20 GB/s. Cifras mareantes.





Todo ello hace que para el usuario la experiencia sea 100 veces más rápida en esos tiempos de lo que lo es actualmente con las PS4. El citado lanzamiento del juego, la carga del nivel, o el "fast travel" son ahora prácticamente instantáneos aseguraba.



Eso para él marcaba una diferencia fundamental más. El cambio a una unidad SSD, afirmaba, "le da al diseñador de videojuegos libertad. El disco duro sabotea el juego que el creador quería crear".



Cerny también habló de cómo esos 825 GB podrían quedarse cortos, y aquí el enfoque nos recordó mucho al de las Xbox Series X. Habrá tarjetas SSD extraíbles, pero no dio detalles sobre ellas porque aún queda algún tiempo para que los fabricantes estén preparados para los rendimientos que Sony quiere ofrecer en estos accesorios en la PS5.



También se seguirán permitiendo las unidades externas de disco duro (o SSD no-PCIe4.0), pero en este caso, como ocurre con las Xbox Series X, solo podremos almacenar los juegos de la PS4 que sean compatibles con la PS5.



Apenas hubo comentarios sobre esa retrocompatibilidad, por cierto, pero sí señalaron que en pruebas recientes con 100 juegos de la PS4 eran prometedoras y esperaban que "la mayoría" estuviera disponible para poder funcionar desde el día del lanzamiento en la consola.



Así pues, habrá unidades externas de SSD de alto rendimiento pero no serán propietarias de Sony —algo extraño de la empresa que creó el Mini Disc o el Memory Stick— sino que parece que simplemente tendrán que cumplir ciertas especificaciones para poder ser utilizadas en la ranura M.2 NVMe que integrará la consola.



El formato definitivo de esos "cartuchos" o sus sistemas de disipación de calor no están definidos, y por tanto puede que tardemos algún tiempo en ver este tipo de accesorios en el mercado.







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